
Los Misioneros Claretianos han sido distinguidos con la Medalla de Oro de la Ciudad de Gijón 2026, la máxima distinción honorífica que concede el Ayuntamiento gijonés. La decisión fue aprobada por consenso por la Junta de Portavoces municipal el 14 de mayo de 2026 y ratificada posteriormente en el Pleno Institucional de Honores y Distinciones celebrado el 5 de junio de 2026. La entrega oficial tuvo lugar el 29 de junio de 2026, festividad de San Pedro, patrón de la ciudad.

Con este reconocimiento, la ciudad ha querido destacar la profunda huella que la congregación ha dejado en Gijón desde su llegada el 14 de marzo de 1922, cuando se estableció la primera comunidad claretiana en Asturias, en el barrio de El Llano. Desde entonces, su labor educativa, pastoral y social ha estado estrechamente vinculada al desarrollo de la ciudad y al bienestar de numerosas generaciones de gijoneses.
Entre los principales méritos valorados por el Ayuntamiento destaca su compromiso con la educación a través del Colegio Corazón de María (CODEMA), cuya actividad educativa comenzó de forma efectiva en 1938. Durante más de ocho décadas, el centro se ha consolidado como una referencia educativa en Gijón, formando a miles de alumnos y generando un fuerte vínculo con las familias de la ciudad.
Asimismo, la corporación municipal ha reconocido la aportación de los Claretianos en el ámbito pastoral y social, desarrollada a través de la parroquia, del Santuario de Nuestra Señora de Contrueces y de múltiples iniciativas destinadas al acompañamiento, la promoción de valores y el servicio a la comunidad gijonesa.
La concesión de esta Medalla de Oro supone un reconocimiento público a más de un siglo de presencia claretiana en Gijón y a una trayectoria caracterizada por la educación, el compromiso social, la cercanía con las familias y la contribución al desarrollo humano y cultural de la ciudad.

Desde nuestra comunidad educativa queremos expresar nuestra satisfacción por esta merecida distinción, que pone en valor el legado de generaciones de religiosos, docentes, trabajadores, alumnos y familias que han contribuido a hacer realidad el proyecto educativo y evangelizador de los Misioneros Claretianos en Gijón.
“Esta Medalla de Oro reconoce una trayectoria centenaria, pero, sobre todo, reconoce la huella de quienes entendieron que educar consiste en creer en las personas. Reconocer a los Claretianos es reconocer a una institución que ha sabido conjugar la fidelidad a su identidad con la capacidad de adaptarse a cada tiempo”




